¿Cuál es la Historia?

Crónicas Emprendedoras

Las historias importan

En todo proyecto de emprendimiento y, en general, en cualquier situación humana, la historia es un elemento clave. Por varias razones: en primer lugar, porque sirve como testimonio notarial de la peripecia humana. Los seres humanos fueron creados para narrar su propia aventura. Y también la del mundo natural, el universo e incluso cuentos que no son más que el producto de su imaginación, pero que suenan bien y siempre ha gustado escuchar, antiguamente en las tardes frías de invierno, hoy en un muro de Facebook. Desde que se inventó la escritura, el arte de narrar es la columna vertebral de la cultura. Podemos explicar los hechos, sus causas y las fuerzas que los determinan. Pero si no lo articulamos en forma de un buen relato, el público se nos dormirá en el patio de butacas.

En este sitio las historias no siempre revisten la forma de una narración basada en el esquema convencional (planteamiento, nudo, desenlace). En esto, el autor ha decidido tomarse una licencia que le expone a no pocos riesgos. Las historias que encontrará aquí el lector a veces son cuadros del momento, en los que levantando el papel por una esquina se puede ver lo que hay bajo la línea de flotación. También hay descripciones de situaciones, hechos singulares, personajes interesantes, ideas curiosas. Es el lector quien decide sobre el éxito de este propósito mediante el tiempo que es capaz de resistir sin bostezar frente a la pantalla del ordenador. En ese aspecto no exijo respeto. Me declaro a merced de lo que el respetable decida.

Las buenas historias fascinan a los inversores; estimulan su imaginación y los animan a poner su dinero en algo que en principio, pese a la solvencia del plan de negocio y la capacidad profesional del equipo, no es más que una promesa hecha a base de las cuentas de la lechera. Si la idea triunfa, la historia será parte de su leyenda. Y si fracasa, también. Nada más quedará de la aventura: ni el proyecto, ni los prototipos, ni el trabajo realizado. El equipo se habrá dispersado en busca de otras ideas y de otras oportunidades. Lo único que queda es la historia. Y por ello las historias importan.