¿Cuál es la Historia?

Crónicas Emprendedoras del Nuevo Bilbao

Misterio en el Ministerio: ¿de dónde vinieron los 86.000 perfiles falsos de poligoneras y prostitutas que mandaban likes a Salvador Illa y Fernando Simón?

Perfiles falsos

Todos nos acordamos de esas publicaciones del Ministerio de Sanidad que recibieron likes de gran número de perfiles falsos como Reagan Strayham, Spiter Candelario, Summer Kerkliet o Francesca Regusters. El community manager del Ministerio dice que comprar perfiles e interacciones falsas es contraproducente y está penalizado por Facebook. Ningún administrador con un mínimo de competencia profesional lo haría. En eso tiene razón, y no hay motivos para dudar de su palabra cuando dice que el propio Ministerio denunció desde el primer momento la actividad anómala en su página de Facebook. Pero la realidad puede ser bastante más complicada. Los servicios de publicidad institucional se subcontratan a agencias que operan a nivel global. En uno de los pasos del proceso de externalización, ajeno al control del cliente, a cualquier experto en growth hacking se le podría haber ocurrido la idea de comprar un lote de perfiles falsos para hinchar el tráfico en las redes.

En cualquier caso, lo que realmente interesa no es quién lo hizo, sino cómo lo hizo. Cuando ustedes se dan de alta en Facebook, se les obliga a cumplir diversos trámites: introducir nombres y fechas, cuenta de correo electrónico y un código de seguridad enviado por la compañía. Imaginen lo farragoso que es repetir este procedimiento para 70 u 80.000 perfiles de pega y tendrán una ligera idea de los retos técnicos a los que se enfrentan los autores de esta manipulación -amigos o enemigos- en las páginas de FB del Ministerio de Sanidad. Forzosamente tuvo que tratarse de un proceso automatizado.

Una explicación posible es que, antes de poner en funcionamiento los «bots» que hicieron posible la multiplicación milagrosa de los perfiles y los likes, el hacker manipuló directamente una de las bases de datos en las que Facebook guarda la información de los perfiles de sus más de 1.500 millones de usuarios, y que están distribuidas en miles de servidores por todo el mundo. Entre estos servidores, habrá algunos que carezcan de las adecuadas medidas de seguridad.

Posiblemente Facebook sepa algo más. Pero hasta la fecha no ha facilitado explicaciones, salvo que continúa investigando el caso. La búsqueda inversa en Google de algunas de las imágenes que acompañan a los perfiles falsos conduce a páginas de citas rusas, y eso proporciona ya algunos indicios significativos acerca del origen del ataque.

Leave comment

Your email address will not be published. Required fields are marked with *.